About

El Bosco: El prestidigitador, 1475-1480. Un carterista, compinchado con el prestidigitador, se muestra en acción en la izquierda del cuadro.

El Bosco: El prestidigitador, 1475-1480. Un carterista, compinchado con el prestidigitador, se muestra en acción en la izquierda del cuadro.

Santiago Valiente González era carterista. Cumplía una sentencia por carterismo, es decir, a la profesión de “choro”. Nos conocimos en la penitenciaría de Guanajay: yo estaba allí por “contramalanguero”, o sea, contrarrevolucionario. Con él aprendí la jerga presidiaria de Cuba durante los años ochenta del siglo pasado. Al talego, palabra bien castiza para nombrar la cárcel, la sustituyó por “talebú” en un alarde creativo que provenía del idioma francés, el más popular entre los que pasaban su tiempo aprendiendo lenguas extranjeras detrás de las alambradas: Comment allez-vous? ¿Cómo está usted? El enlace fonético entre la letra “t” y el resto de la pregunta ( “allez-vous“) se escucha como “talebú”. Para Muselina, para Santiago, inventar neologismos era parte de su talento y lo hacía con un enorme placer. En aquellos años de encierro compartido escuché de su boca los mejores relatos sobre la vida cotidiana de los delincuentes cubanos. Toda la picaresca de la isla  caminaba en la mente y en la conversación de aquel juglar y experto en bolsillos ajenos.

Por consiguiente, el nombre de este blog es mi homenaje al habla de aquel hombre apodado de varias maneras: la Tela, Musankabia, Muselina en fin. Quiero hacer de estas páginas un espacio de tributo a quienes se dedican a la causa de las letras, impresas y pronunciadas, a los artistas plásticos, a los músicos, a la gente de la farándula en la radio, la televisión, el cine, los vídeos, los cabarets, las salas de teatro, a los presos y ex presos, a los perseguidos y castigados por cometer el delito de opinar en contra de la corriente oficial.

Hablaré, o mejor, escribiré de todo los asuntos que me interesen y que pueden interesar a mis lectores. Nadie trata de comunicarse solamente con el espacio en blanco del papel o de las pantallas de las computadoras. Iré a mi pasado, a mi presente y a la  posible futuridad de ciertos actos para recordar bien o mal lo vivido, lo leído, lo visto y lo escuchado. De otros tomaré, a veces sin pedir prestado ni permiso, de cierta manera a lo Muselina aunque eso sí, y al contrario de mi compañero de talebú, siempre daré público crédito a aquellos de quienes deba declararme deudor. Me quito el sombrero ante quien fuera mi mentor de palabras e historias y ante cualquier visitante de esta página.

Hasta muy pronto,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s